Se expone la dura realidad de los trabajadores que deben enfrentar largas esperas y demoras para trasladarse en transporte público, llegando a normalizar situaciones de calvario.
Se muestra la resignación de los usuarios ante la falta de previsión y la deficiencia del servicio, que los obliga a levantarse horas antes para llegar a sus trabajos.
Un entrevistado relata que tarda más de una hora y media en llegar a casa, y que la situación es la misma desde hace semanas, sin que se haya previsto nada.
Otro usuario afirma que para él es "normal" tener que levantarse a las cinco y media de la mañana para entrar a trabajar a las diez, evidenciando una profunda resignación.