Un doble terremoto registrado el 4 de junio en Venezuela produjo un estimado de 1,2 millones de toneladas de escombros, según informó la Organización de Naciones Unidas. La acumulación de residuos afecta principalmente al estado de La Guaira, donde se concentró la mayor cantidad de derrumbes.
Las tareas de despeje y remoción de escombros se han convertido en el principal desafío para las autoridades locales. Organismos técnicos internacionales advierten que la limpieza total de los terrenos es una condición indispensable para iniciar los planes de reconstrucción en las áreas damnificadas.