A pesar de la devastación causada por el terremoto en Venezuela, existió una prueba de vida de un niño, sobrino de uno de los afectados, hasta el domingo pasado. Esta noticia reaviva la esperanza de encontrar sobrevivientes bajo los escombros.
Sin embargo, la recuperación de los cuerpos sigue siendo una prioridad para muchos familiares, quienes enfrentan la difícil tarea de identificar y extraer los restos de sus seres queridos sepultados por el colapso de edificios.