Ucrania lanzó una nueva ofensiva con drones contra la infraestructura energética en el sur de Rusia, provocando incendios en depósitos de combustible y una terminal petroquímica en la región de Krasnodar.
Las autoridades rusas atribuyeron los daños a la caída de restos de drones interceptados y aseguraron que no hubo víctimas. La agencia francesa informa que los drones ucranianos, cada vez más sofisticados, están llegando a Siberia, afectando la producción de petróleo ruso.