Donald Trump no descartó una nueva ronda de negociaciones con Irán, pero condicionó cualquier avance a la inmediata apertura del Estrecho de Ormuz para garantizar la libre circulación de buques petroleros. Las amenazas cruzadas y los enfrentamientos recientes entre ambos países continúan, mientras mediadores como Qatar, Pakistán, Turquía y Arabia Saudita buscan acercar posiciones para evitar una escalada mayor.
El principal punto de disputa sigue siendo el control y la administración de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial. Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvieron una llamada telefónica para coordinar acciones y discutir la situación en Medio Oriente, acordando continuar la cooperación entre sus países.