El segmento presenta el testimonio de Alejandra, quien relata sus profundos problemas espirituales y depresivos desde la adolescencia. Describe experiencias aterradoras como ver sombras, escuchar voces y sentir una presencia constante que la atormentaba, especialmente durante la noche.
Alejandra narra cómo estos tormentos afectaron su vida, impidiéndole dormir y generando un ambiente de miedo y angustia en su hogar, lo que incluso provocó discusiones familiares. Su madre, al escucharla en la radio, la acercó a la iglesia, marcando el inicio de su proceso de sanación.