Continúa la tensión en el Estrecho de Ormuz, donde Irán ha minado la zona central, impidiendo el paso normal de los buques. Los barcos solo pueden circular por el lado iraní si Teherán lo permite, o por el lado omaní, donde Irán ha estado atacando embarcaciones, provocando que solo una haya transitado ayer.
Las minas instaladas por Irán, que supuestamente fueron retiradas, habían extendido el plazo para la renavegación del estrecho. Paralelamente, Irán tiene un gran interés en firmar un protocolo para descongelar 24 mil millones de dólares en activos que se encuentran bajo dominio de Estados Unidos.