El Tedeum, con la presencia de Javier Milei, fue escenario de un discurso del arzobispo García Cuerva que apuntó contra la corrupción estructural y la falta de atención a los sectores vulnerables.
El arzobispo describió este mensaje como opositor, lo que generó la respuesta de Lilia Lemoyne, cercana a Karina Milei, quien calificó el discurso de García Cuerva de arrogante e hipócrita.
Este cruce evidencia la tensión entre La Libertad Avanza y la Iglesia Católica, reflejando diferencias en sus enfoques sobre la realidad social y política del país.