El director técnico de la Selección Argentina habló sobre el rendimiento de Julián Álvarez y Lautaro Martínez, destacando que ambos han cumplido y superado las expectativas, incluso cuando no tienen la pelota. Afirmó que la presencia de ambos en la cancha es una preocupación para el rival y que es una opción válida para el equipo.
Respecto al legado de la selección, el entrenador enfatizó que espera que se recuerde al equipo como uno que nunca se conformó y que demostró pasión en cada partido, similar a cuando jugaban de niños en el potrero. Mencionó la emoción que le genera ver la pasión de los hinchas, como un niño que gritó "Viva la Patria y vamos Argentina", y consideró que ese es el verdadero legado que quieren dejar: inspirar a futuras generaciones.
Sobre la comparación con torneos anteriores donde se obtuvieron títulos, el entrenador respondió que el "hambre" se ve en la gente, sugiriendo que la motivación del equipo va más allá de lo deportivo y se conecta con el sentir popular.