Lionel Scaloni descartó la posibilidad de un partido "tranquilo" contra Suiza, recordando que incluso en encuentros aparentemente definidos, los resultados pueden cambiar sobre el final, como ocurrió con España y Portugal.
El entrenador señaló que los partidos en el fútbol actual son muy disputados y que las pausas reglamentarias para hidratación, que antes no existían, contribuyen a que los encuentros sean más cerrados. Scaloni anticipó que Suiza será un rival de entidad, físicamente fuerte y con una buena tradición futbolística, por lo que Argentina deberá estar preparada para un cotejo complejo.