Las sanciones económicas se presentan como una forma de confrontación geopolítica para modificar decisiones políticas sin recurrir a la fuerza militar directa.
Se advierte que estas medidas, aunque dirigidas a los gobiernos, tienen efectos que trascienden las fronteras, afectando a la población civil y a la economía global.
Se describe como una "guerra financiera" donde se ataca la economía de un país, impactando negativamente en sus ciudadanos.