Un insólito robo tuvo lugar cuando un delincuente rompió el vidrio de un auto estacionado para sustraer un oso de peluche gigante. El hecho quedó registrado en video, mostrando al individuo forzar la entrada al vehículo y retirar el llamativo objeto.
El ladrón, con notable audacia, se introdujo parcialmente en el auto con las piernas colgando y logró hacerse con el oso. Posteriormente, se retiró del lugar simulando hablar por teléfono, dejando tras de sí el vidrio roto y la sorpresa por la naturaleza del botín.