Se menciona que Ricardo Ford habría interpretado a Madonna en un club de Nueva York, sugiriendo una faceta oculta de su vida. Se debate si esta actuación era una forma de expresar su identidad o una estrategia para ocultar su homosexualidad.
Se argumenta que la familia de Ford podría haber presionado para que no se mostrara abiertamente gay, obligándolo a irse a Miami para ser libre. Se especula que en la actualidad, con una sociedad más tolerante, él podría haber vivido su sexualidad sin restricciones.