Se discute la disociación entre el "reloj biológico" de la mujer y su vida social actual, donde a los 50 años pueden sentirse vitales pero su capacidad reproductiva sigue ligada a su edad biológica.
Se reitera que la vida reproductiva tiene su pico a los 30 años y declina a partir de los 35, siendo la edad ideal para el embarazo entre los 30 y 35. Aunque se pueden lograr embarazos después, pueden surgir dificultades.