Alejandro describe la raclette, un plato suizo que consiste en queso semiduro fundido y raspado sobre otros ingredientes. Detalla que el queso es muy aromático pero suave en boca, con notas frutales y florales.
La raclette se sirve sobre papas doble cocción, bondiola braseada y cebolla caramelizada, con tomates cherry confitados y rúcula. Se presenta como una comida de montaña para recuperar energía.