Se critica la pérdida de poder de los psiquiatras y psicólogos en la toma de decisiones clínicas, reduciéndolos a un rol consultivo. Se argumenta que la ley de salud mental ha desmanicomializado sin proveer la infraestructura necesaria, dejando a personas con graves problemas psiquiátricos en la calle.
Se menciona que el cierre de hospitales psiquiátricos ha colapsado los hospitales generales. Se recuerda que el padre de uno de los panelistas fue director del Borda y se oponía a este plan por conocer las consecuencias.