Un grupo de cordobeses, conocidos como "Todo a Pedal", se encuentra en Estados Unidos para vivir el Mundial de manera extrema, replicando una experiencia similar a la vivida en Qatar. Han recorrido miles de kilómetros en bicicleta y buscan una bendición de la Mona Jiménez.
Gracias a su popularidad en Instagram, Julián Álvarez se enteró de su travesía y les envió entradas para un partido. Los peregrinos, que se definen como deportistas y solidarios, expresan su emoción por el gesto del futbolista.
Se destaca la iniciativa de estos jóvenes que, además de su pasión por el fútbol, promueven acciones benéficas y disfrutan del deporte de una manera única. La conexión con figuras del fútbol como Julián Álvarez añade un condimento especial a su aventura mundialista.