Se reitera que en la peluquería de Leo Leiva se utilizan productos de baja calidad, como los de la marca Hi-C, a pesar de cobrar sumas elevadas por los servicios. Esto contrasta con la supuesta utilización de marcas profesionales de alto costo.
Se ejemplifica con un caso donde a una influencer con mechas azules le quemaron el cabello, y la solución ofrecida fue la devolución del dinero a cambio de borrar las quejas en redes sociales.