Se destacó la creciente emoción y el fervor de los hinchas argentinos en el Mundial, incluso de aquellos que nunca visitaron el país pero sienten la "argentinidad" a través de la selección y Messi.
Se mencionó la anécdota de un hincha que planeaba ir a Alaska para luego, hipotéticamente, ver la final en Nueva York, reflejando la magnitud del entusiasmo.
Se resaltó cómo la selección argentina genera un fenómeno de identidad global, atrayendo a personas de diversas partes del mundo que se identifican con la pasión argentina.