Federico García, profesor de ciencias políticas, señala que los gobiernos de la OTAN han aumentado su gasto militar en el último año, obedeciendo a los requerimientos de Washington. Argumenta que la OTAN actúa cada vez más según los intereses de Estados Unidos, buscando aliviar las finanzas estadounidenses y favorecer su industria militar, además de descargar el peso de la guerra en Ucrania sobre Europa.
García considera irónico que Europa sea un "invitado de piedra" en este proceso, a pesar de ser la más afectada por el conflicto. La exigencia de aumentar el gasto militar busca también impulsar la producción de material bélico en EE.UU. y descargar el costo de la guerra en Ucrania en los hombros europeos.