Las Naciones Unidas informaron que las víctimas civiles en Ucrania alcanzaron en julio su nivel más alto desde el inicio del conflicto. Según registros preliminares de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en junio murieron 265 personas y 1.816 resultaron heridas.
La ONU advierte que esta tendencia continuará debido a las nuevas olas de bombardeos rusos contra Kiev y otras ciudades densamente pobladas. La guerra se extiende a zonas con alta concentración de población civil, quienes pagan un precio altísimo por un conflicto que no acerca las partes a un entendimiento diplomático.
La ONU reclamó el cese inmediato de los ataques contra civiles e infraestructuras, recordando que toda agresión contra la población civil constituye una violación directa del derecho internacional humanitario. Se enfatiza que detrás de cada número hay familias, ciudades y comunidades afectadas, y que la guerra no tiene un final cercano ni una tregua a la vista.