Se reaviva el desafío de pelear entre "Libertador" y "Olazaba", con Duca instando a Caruso a aceptar la invitación. Se discute sobre la vestimenta y el lugar para el enfrentamiento, y se critica a Caruso por su actitud y por no querer dejar pasar la situación.
Duca, a pesar de reconocer que Caruso no es un "pendejo", insiste en que no se puede dejar pasar su comportamiento. La tensión aumenta, y se espera la respuesta de Caruso ante el desafío.