Se evoca la nostalgia por las recetas familiares y los programas de cocina de antaño, como el de Chichita. El conductor menciona que su padre tuvo un noticiero llamado "Realidad 80" donde se cocinaba y probaban platos.
Se plantea la idea de realizar un programa desde la panadería, aprovechando el amplio espacio y las mesadas disponibles, sugiriendo que podrían cocinar y armar algo en vivo, reviviendo la esencia de los programas de cocina tradicionales.