La cobertura se centra en la efervescencia de los hinchas noruegos en Miami, quienes copan restaurantes y consumen grandes cantidades de cerveza, creando un ambiente de fiesta incesante.
Se compara su energía con la de los escoceses, destacando la particular vitalidad de los noruegos y su capacidad de celebración.
Los hinchas expresan su amor por el país y la experiencia en Miami, con un consumo estimado de cerveza de 8 a 10 dólares por unidad, y un gasto individual que podría superar los 150 dólares.