Un tiroteo y posterior choque terminaron con un delincuente muerto y otro detenido en La Matanza. Los individuos, identificados como Lucas Ezequiel Iturres y Fernando José Velázquez, se encontraban prófugos de la justicia.
Iturres, con un extenso prontuario, trabajaba como "soldadito gatillero" para una banda de narcotraficantes y tenía una orden de captura por homicidio agravado, tras haber matado a un vecino que reclamó por la venta de drogas en el barrio. Además, se encontraba prófugo por amenazas a su expareja, quien había solicitado una perimetral.
Durante una persecución policial, Iturres y Velázquez se enfrentaron a tiros con los efectivos. El conductor, Iturres, perdió el control del vehículo y chocó, resultando herido y detenido. Su cómplice, Velázquez, fue encontrado muerto dentro del auto con un disparo y dos armas de fuego. La policía determinó que el disparo que mató a Velázquez no provino de la policía, sino que se habría quitado la vida.