El Mundial está generando un impacto económico significativo en Estados Unidos, con un aumento masivo en la importación de artículos de fútbol. En el primer cuatrimestre del año, se importaron 40 millones de pelotas de fútbol, además de otros artículos como botines.
La demanda de productos relacionados con el fútbol se ha disparado, convirtiendo el Mundial en un éxito económico para el país, incluso antes de que concluya. La fiebre mundialista se refleja en las ventas de tiendas deportivas y en la importación de bienes desde países como Pakistán.