El presidente Javier Milei impulsa una reforma en la carta orgánica del Banco Central con el objetivo de suprimir atribuciones que, según él, permiten la emisión excesiva de dinero y responden a criterios populistas. La propuesta busca limitar al Banco Central a su función principal de controlar el valor de la moneda.
La reforma apunta a revertir modificaciones introducidas durante el gobierno de Cristina Kirchner en 2012, que habrían facilitado la emisión monetaria para motorizar la economía. Milei pretende reducir la entidad a su rol de "cuidar el valor del dinero".