Se analiza la capacidad goleadora de Argentina en el Mundial, señalando a Messi como el principal finalizador, a pesar de haber errado penales. Se compara su rol con el de Mbappé.
Se destaca el trabajo de Julián Álvarez, Lautaro Martínez y Enzo Fernández en la creación de jugadas y la asistencia a los delanteros. Se pone como ejemplo el tercer gol contra Egipto, donde la conjunción de los jugadores fue clave.
Se resalta que, si bien los delanteros necesitan marcar para ganar confianza, su aporte al equipo en otras facetas del juego es muy valioso y contribuye al éxito colectivo.