Se observa una disminución en la cantidad de hinchas argentinos presentes en comparación con partidos anteriores. El cronista estima que esto se debe a que muchos de los que viajaron desde el inicio del torneo se están quedando sin dinero para sostener una estadía prolongada en Estados Unidos.
El presupuesto para el viaje es elevado, y la gente no puede afrontar los gastos de estar un mes en el país. Esto se refleja en la menor cantidad de público en los eventos y banderazos, y en la presencia de más propietarios y turistas espontáneos que de hinchas que siguen a la selección desde el principio.