José Luis Ocela, un médico veterinario de 54 años, decidió cerrar su local y emprender un viaje por el país en su casa rodante. Ocela ha puesto su profesión en pausa sin fecha de regreso definida.
Construyó su propia "camper" o casita rodante con sus manos, buscando que se ajustara a su visión. El vehículo, descrito como una "cucha de perro gigante arriba de un 4x4", ha generado comentarios sobre sus proporciones y diseño interior.