Fanny, la madre de Jessica Benítez, hace un llamado urgente a los políticos para que prioricen la salud mental en la agenda legislativa y consideren la creación de una nueva ley que aborde de manera efectiva las problemáticas que afectan a jóvenes y adolescentes en Argentina.
Señala que la ley anterior resultaba ineficiente y que es necesario mejorarla, basándose en casos como el de Jessica, donde se evidencia la complejidad de los trastornos mentales y la necesidad de un abordaje integral.
La madre hace hincapié en que los casos de Jessica no son aislados y que muchas otras jóvenes atraviesan situaciones similares, enfrentando conflictos con la autopercepción y tendencias autodestructivas. Por ello, insiste en la urgencia de políticas públicas que garanticen el acceso a tratamientos y apoyo psicológico.