Se describe la extensión de la fila para tomar el colectivo en la avenida Rivadavia, indicando que el regreso a casa sigue siendo una espera tediosa.
Una madre con dos hijos expresa su dificultad para mantenerlos tranquilos durante la espera, a pesar de que lo que debería ser un "paseo" se ha convertido en una odisea.
Extraña el servicio del tren Sarmiento, a pesar de sus fallos, y estima que la espera en la fila le suma unos 45 a 50 minutos a su viaje, a lo que se suma el tiempo para conseguir asiento.
Pide al gobierno que considere la importancia del tren Sarmiento para los habitantes de la zona oeste.