Diego, un argentino que reside en Suiza desde hace 6 años, compartió su experiencia sobre el ritmo de vida tranquilo y ordenado en el país europeo.
Describió cómo la cercanía a todos los destinos y el acceso a la naturaleza, como el lago, contribuyen a un estilo de vida más despejado y calmado en comparación con ciudades como Buenos Aires. Afirmó que Suiza lo ha "calmado" y "bajado las revoluciones".
Aunque extraña la vitalidad de Buenos Aires, reconoce los beneficios de la tranquilidad suiza, aunque admitió haberse enojado solo una vez en el tráfico desde que vive allí.