María Silvina, madre de los jugadores Macalister, compartió detalles sobre las cábalas familiares y la importancia de la religión en la previa de los partidos.
Reveló que utiliza un set de piedras energéticas y que inculcó la religión a sus hijos, quienes eligieron sus propias creencias.
Comentó sobre la genética futbolística en la familia, destacando que tres de sus hijos juegan al fútbol profesionalmente, algo poco común.
Resaltó la unión familiar dentro de la selección argentina, describiéndola como "la familia de la selección", fortalecida desde el Mundial de Qatar.