Kevin, visiblemente emocionado, dedicó unas palabras a su madre, Silvina, quien lo estaba viendo en ese momento. Expresó su profundo agradecimiento por todo lo que hizo por él y sus hermanos, tanto dentro como fuera de la cancha, y afirmó que nunca podrá devolverle suficiente por su dedicación.
La describió como una gran madre a la que quiere mucho y expresó su deseo de que pronto pueda visitarlo en Bélgica. Finalizó deseándole que disfrute de su presencia y que el fútbol siga siendo una parte importante de sus vidas.