El jugador enfatiza la importancia de aprender de los errores y seguir mejorando, agradeciendo el esfuerzo de sus compañeros en la cancha.
Se enfoca en el próximo rival, Suiza, y en la mentalidad de superación constante del equipo, que ha ido de menos a más en el torneo.
Reconoce que siempre hay aspectos por corregir y que están concentrados en ganar, minimizando los pequeños detalles que pueden marcar la diferencia.