Un jubilado que cobra la mínima fue víctima de una violenta entradera perpetrada por cuatro delincuentes en pleno mediodía. Los asaltantes, completamente encapuchados y preparados, ingresaron a la propiedad tras saltar la reja y reducir a la víctima.
Los delincuentes, que buscaban 10 mil dólares que el jubilado guardaba en su casa, sometieron al hombre, sentándose sobre su pecho y atándolo con cintos y cables. La víctima relata que los asaltantes controlaban el tiempo, indicando que no eran improvisados y que actuaron con precisión.
El hecho ocurrió mientras la selección argentina perdía un partido, aprovechando la distracción general. La marca de los pies de los delincuentes en la pared aún es visible en la propiedad.