El gobierno de Israel ha decidido suspender temporalmente todas las operaciones militares delicadas y bombardeos en el sur del Líbano, cediendo ante la fuerte presión diplomática de la administración estadounidense.
Según un informe reservado, la Casa Blanca exigió un freno inmediato a las incursiones terrestres y aéreas para evitar una escalada regional y abrir una ventana de negociación.
Se espera que el ejército israelí comience a retirar sus tropas de zonas piloto en el territorio libanés la próxima semana. Se planean conversaciones bilaterales entre Israel y Líbano en Roma para alcanzar un acuerdo de alto el fuego definitivo.