El ministro de Exteriores israelí, Israel Katz, afirmó que su país está preparado para atacar a Irán con mayor fuerza si es necesario, destacando la capacidad técnica de la fuerza aérea israelí para alcanzar objetivos estratégicos en cualquier punto geográfico. La campaña bélica aún no ha terminado, según reconoció ante mandos militares.
Por otro lado, el Líbano exigió la retirada de Israel de dos zonas piloto como condición para negociar en Roma. Esta exigencia formal fue comunicada al Departamento de Estado antes de la próxima ronda de negociaciones, contemplada en un acuerdo marco firmado en Washington el 26 de junio.
La elección de Roma como sede generó fricciones, ya que Israel anunció el cambio sin notificar a la delegación libanesa. El presidente Joseph Aoun finalmente aceptó tras recibir garantías de Washington sobre el mantenimiento del nivel de implicación y la política de contactos. Israel accedió al traslado para reducir la presión estadounidense en las negociaciones previas.