El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que las Fuerzas Armadas de su país están dispuestas a atacar objetivos en Irán si se considera que persisten las amenazas contra su seguridad, con una intensidad potencialmente mayor a ofensivas anteriores.
Estas declaraciones surgen en medio de la escalada regional tras enfrentamientos entre Teherán y Washington. A pesar de las tensiones, Donald Trump no descartó una nueva ronda de negociaciones con Irán, condicionando cualquier avance a la inmediata apertura del Estrecho de Ormuz para garantizar la libre circulación de buques petroleros.
Mediadores como Qatar, Pakistán, Turquía y Arabia Saudita intentan acercar posiciones para evitar una mayor escalada en Medio Oriente, cuyo principal punto de disputa es el control del Estrecho de Ormuz. Paralelamente, Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvieron una llamada telefónica para coordinar acciones y discutir la situación en la región.
Netanyahu planteó la gravedad de las declaraciones del presidente de Turquía contra la existencia del Estado de Israel y la necesidad de mantener zonas de seguridad en sus fronteras.