Se ironiza sobre la supuesta homosexualidad de Ricardo Ford, comparándolo con la "reina batata" y cuestionando cómo no se dieron cuenta antes de esta revelación. Se hace referencia a la cantidad de encuentros sexuales que se le atribuyen.
Se menciona que la sexualidad de Ford era un tema conocido en ciertos círculos, y se expresa sorpresa por la aparente ceguera colectiva ante esta situación. La conversación gira en torno a la revelación de su orientación sexual y las implicaciones que esto tiene en su figura pública.