El gobierno de Irán estima que entre 41 y 43 millones de personas asistirán a las exequias del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, en lo que se perfila como una de las mayores movilizaciones de la historia de la región.
Las ceremonias de homenaje y duelo nacional se extendieron durante siete días en Irán e Irak, sirviendo como escenario para proclamas políticas ante la escalada bélica en Medio Oriente. Los reportes oficiales de Teherán detallan la magnitud de los eventos.