El cuerpo del ayatolá Ali Khamenei, líder supremo de Irán, fue sepultado en el santuario Iman Reza tras una masiva procesión fúnebre. Durante los actos, algunos manifestantes portaron pancartas con mensajes amenazantes dirigidos a Donald Trump, evidenciando la tensión internacional.
El ataque que provocó la muerte de Khamenei el 28 de febrero, y que según trascendió desfiguró su cuerpo, ha generado inquietud en Irán. Las imágenes de la procesión reflejan un fuerte apoyo popular al régimen, lo cual representa una señal significativa para Estados Unidos en el contexto de las advertencias sobre posibles represalias.