Siete días de lluvias torrenciales e inundaciones han azotado Bangladesh, dejando a miles de familias bajo el agua y provocando deslizamientos de tierra.
Hasta el momento, 30 personas han fallecido y la situación alimentaria es crítica en los barrios inundados, afectando a dos mil familias que no pueden acceder a lo básico. La persistencia del mal tiempo preocupa por la continuidad de los deslizamientos y la dificultad para obtener comida.