Una tragedia de verano se desarrolla en Almería, España, donde incendios forestales han arrasado más de 3.000 hectáreas debido a las agobiantes temperaturas. El fuego ha cobrado la vida de 11 personas y dejado a 8 heridas, con la posibilidad de que el número de fallecidos aumente. Además, 23 personas se encuentran desaparecidas.
Las imágenes de la catástrofe son impactantes, con helicópteros combatiendo las llamas desde el aire y equipos terrestres trabajando arduamente. Los fuertes vientos, el calor extremo y la falta de lluvias dificultan las labores de extinción, generando una situación devastadora. Se investiga si el tendido eléctrico, a causa de la quema de cables por las altas temperaturas, pudo haber sido el detonante de algunos de estos incendios.