El ambiente en South Beach, Miami, se enciende con la llegada de los fanáticos noruegos para presenciar el partido contra Inglaterra. Los seguidores, caracterizados por sus atuendos vikingos, generan un espectáculo colorido y festivo.
El periodista interactúa con varios noruegos, quienes expresan su entusiasmo por el equipo y la competencia. Se menciona la presencia de Helen y su padre, así como la popularidad de los vikingos entre la prensa y los asistentes. La expectativa por el partido de remo es alta, con la promesa de un gran espectáculo deportivo y cultural.