Se debate sobre la mezcla de fútbol y política en el contexto del Mundial, mencionando a Infantino y la hipocresía en el vestuario de Irán.
Se recuerda el programa "Polémica en el fútbol" y se critica la propagación del uso político en el fútbol actual, calificándolo de "burdo".
Se cuestiona el argumento de que el Mundial es "de mierda" y se discute sobre la organización y los lugares donde se juega.