Francia demostró su superioridad al vencer a Marruecos con un contundente equipo de cuatro delanteros, incluyendo a Dembélé y Mbappé. A pesar de la destacada actuación del arquero marroquí Bono, Francia impuso su juego y anotó goles.
La discusión se centró en una jugada de penal, donde se debatió si el jugador se tiró antes del contacto. La estrategia de Francia, con múltiples delanteros de élite, plantea interrogantes sobre cómo los próximos rivales, como España o Argentina, podrían plantear sus defensas ante un equipo tan ofensivo.