El seleccionado francés de fútbol demostró un nivel de juego dominante en el Mundial, superando a Marruecos con facilidad. El equipo europeo se impuso en un trámite que no presentó mayores desafíos.
Francia desplegó un ataque contundente, utilizando una formación 4-2-4 que desequilibró a su rival. Jugadores como Mbappé, Dembélé, Olicé y Doudé fueron clave en el desempeño ofensivo del equipo.