La historia de Felicitas Guerrero, una joven viuda que se convirtió en la mujer más rica de Argentina a los 24 años, es contada en este segmento. Tras enviudar, su familia arregló una nueva relación para ella, pero Enrique Ocampo, un antiguo pretendiente, la asesinó en su casa. Este acto es considerado el primer femicidio en la historia de la Argentina.
La iglesia Santa Felicitas, ubicada en Barracas, fue construida en honor a la familia Alzaga, dueña de la quinta donde ocurrió el crimen. El arquitecto Bunge diseñó esta iglesia, de estilo ecléctico con influencias neogóticas, y es única por tener imágenes de personas terrenales en lugar de santos, incluyendo a Felicitas Guerrero, Martín de Alzaga y su hijo.
Existen leyendas urbanas sobre apariciones de Felicitas Guerrero en la iglesia y en su tumba de Recoleta. Se dice que si un pañuelo dejado en la reja aparece mojado al día siguiente, es porque Felicitas lloró y destrabará problemas de amor. Sin embargo, no se recomienda casarse en esta iglesia debido a leyendas de matrimonios que terminaron mal.
El complejo histórico Santa Felicitas incluye la iglesia, el museo Felicitas (parte de la casa de Alzaga) y túneles que servían como vías de escape. La iglesia, de una sola nave, destaca por su imponente frente y su mezcla de estilos arquitectónicos.